Artículo
Ludwig 1914 & All quiet
Sin novedad
Fecha
2021Autor
López Rodríguez, Alejandra
López Rodríguez, Alejandra
López, Coyote
Institución
Resumen
EL INICIO DEL FIN. La brutalidad sin precedentes de la denominada Primera Guerra Mundial marcó un punto de quiebre en la memoria de Occidente. Colapsaron para siempre los paradigmas políticos, sociales y culturales de la vieja Europa. Quienes vieron la guerra a la cara tuvieron ante sí el fin de su mundo: la muerte de una generación entera. El pináculo de la civilización occidental era la carnicería de las trincheras. Parado como el viajero ante el mar de nubes, ahora se halla el joven soldado horrorizado ante final del camino al que siglos de sedimentación de alta cultura le han conducido. Los párrafos antibélicos de Remarque resuenan en el fondo. Por su parte, el joven Ludwig porta con orgullo los ideales de la misma sociedad que lo sacrifica al aparato bélico. 1914 fue el inicio de un conflicto que transformaría el rostro del siglo XX, el inicio de una serie de procesos que marcarían el fin de un mundo. COLLAGE Y VANGUARDIA. El arte también se vería trastocado por la guerra de 1914: Las vanguardias se diversificarían y cobrarían fuerza para ir en contra de la alta cultura y los ideales que habían conducido a la barbarie. La decepción se convertiría en disidencia e innovación, ¿la punta de la lanza? un grupo de exiliados en busca del sinsentido, del balbuceo primordial, del sueño y la locura: Dadá, dadaísmo. El collage fue el medio visual desde el cual el dadaísmo aportó a los nuevos paradigmas de la imagen: Palabras en conflicto, imágenes en discordancia, choque de elementos disonantes. La guerra había alcanzado al arte, y el arte la recibía de brazos abiertos. Para las vanguardias, este era sólo el comienzo