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Mineral Composition of 10 Tropical Forage Grasses in Puerto Rico
Título en español.
Registro en:
10.46429/jaupr.v58i4.10640
Institución
Resumen
Mineral composition—calcium (Ca), phosphorus (P), magnesium (Mg), and potassium (K)—in 60 samples of forage grasses representing 10 forages (African Crab, Digitaria swazilandensis; Venezuelan Elephant, Pennisetum setosum; Giant Pangola, Digitaria valida; Pangola, Digitaria decumbens; Signal, Brachiaria brizantha; Buffel, Cenchrus ciliaris; Jaragua, Hyparrhenia rufa; Limpo, Hemarthria altissima; Congo, Brachiaria ruziziensis; and Guinea, Panicum maximum) at 6 growth stages was analyzed statistically by variance, simple correlation, and simple regression analyses. Calcium, P, and Mg contents revealed highly significant differences while K presented significant differences with respect to grass species. Phosphorus, Mg and K contents, but not Ca, presented highly significant differences with respect to plant ages. Values ranged from 0.11 to 0.43 percent for Ca, 0.08 to 0.39 percent for P, 0.15 to 0.46 percent for Mg, and 0.68 to 7.33 percent for K. Calcium to P ratio ranged from 0.89 to 1.38 parts Ca to 1 part P, increasing as forages advanced in age. Phosphorus, Mg, K, and SA, but not Ca, were associated in a highly significant way to age, crude protein, lignin, in vitro true digestibility, and total ash. Phosphorus, K, and soluble ash were associated in a highly significant way to acid-detergent fiber and cellulose; Mg was significantly associated to acid-detergent fiber. It may be concluded that P, Mg, and K, but not Ca, declined with advance in plant age and that apparently the mineral composition of the grasses studied is nutritionally adequate for beef and dairy animals in Puerto Rico. The Ca to P ratios seemed generally adequate; however, they were somewhat low at younger growth stages. Additional mineral supplementation, either free-fed or mixed with the feed, is a routine feeding practice to insure optimum mineral intake. La composición mineral—calcio (Ca), fósforo (P), magnesio (Mg) y potasio (K)— de 60 muestras de 10 yerbas forrajeras ("African Crab", Digitaria swazilandensis; Elefante Venezolana, Pennisetum setosum; Pangola Gigante, Digitaria valida; Pangola, Digitaria decumbens; Signal, Brachiaria brizantha; Buffel, Cenchrus ciliaris; Jaragua, Hyparrhenia rufa; Limpo, Hemarthria altissima; Congo, Brachiaria ruziziensis y Guinea, Panicum maximum) a 6 edades de crecimiento se analizó estadísticamente por análisis de varianza, correlación y regresión simple. El Ca, el P y el Mg arrojaron diferencias altamente significativas mientras que el K presentó diferencias significativas con respecto a las especies. En el caso del P, el Mg y el K, pero no del Ca, las diferencias fueron altamente significativas con respecto a las edades de las yerbas. Los valores variaron de 0.11 a 0.43 por ciento para el Ca, de 0.08 a 0.39 por ciento para el P, de 0.15 a 0.46 por ciento apra el Mg y de 0.68 a 7.33 por ciento para el K. La proporción de Ca a P varió de 0.89 a 1.38 partes de Ca a 1 parte de P, aumentando con la edad de los forrajes. El P, el Mg, el K y la ceniza soluble, pero no el Ca, se asociaron en forma altamente significativa con la edad, la lignina, la digestibilidad in vitro y la ceniza total. El P, el K y la ceniza soluble se asociaron en forma altamente significativa con la fibra ácido-detergente. Se puede concluir que el P, el Mg y el K, pero no el Ca, disminuyeron con la edad de las forrajeras y que, aparentemente, el contenido mineral de las yerbas bajo estudio llena los requisitos nutrimentales del ganado de leche y de carne. La proporción de Ca a P pareció generalmente adecuada, aunque fue relativamente más baja en las etapas tempranas de crecimiento de estas yerbas. El suplemento mineral adicional, suministrado a discreción del animal o mezclado con el alimento concentrado, es una práctica rutinaria de alimentación para garantizar el consumo mineral óptimo.