Trabajo de grado - Doctorado
“Terminar la revolución” El pueblo soberano en el momento constituyente de mitad de siglo, 1849-1854.
Fecha
2022-08-22Registro en:
Universidad Nacional de Colombia
Repositorio Institucional Universidad Nacional de Colombia
Autor
Peña Aragón, Cesar Nicolás
Institución
Resumen
A mediados del siglo XIX (1849 y 1854), la sociedad neogranadina experimentó un conjunto de transformaciones que dieron forma a una nueva estructura política y social. Este proceso, denominado por la historiografía como las reformas liberales de mitad de siglo, ha sido comprendido desde las transformaciones de la estructura productiva y fiscal de la república. La historia intelectual permite leer este proceso en clave de lo político, centro neurálgico del cual procede la institución de la comunidad política, y cuyo nudo problemático pasó por la redefinición del pueblo en tanto sujeto portador de la soberanía. Esto supuso que la república se encaminara a un momento constituyente en el cual un conjunto heterogéneo de actores se enunció como el pueblo soberano y se propuso constituirse.
Esta intención constituyente estuvo marcada por la creciente aceleración temporal del contexto intelectual a través del uso de conceptos como revolución, los cuales agenciaron el cambio político. Al comprender su propia experiencia como una revolución, los reformistas trazaron una línea de continuidad entre lo ocurrido a mitad de siglo y la experiencia de la independencia, valorada como una promesa inconclusa. Terminar la revolución de 1810 se convirtió en el principal objetivo de aquellos que demandaron las reformas, quienes pensaron que con esto se terminaría la inestabilidad que amenazaba a la república. La fórmula adoptada para este fin fue la República democrática soportada en la soberanía individual y el sufragio universal. La puesta a prueba de esta opción política demostró su precariedad para constituir consenso y fue impugnada por parte de ese pueblo soberano que no se sintió representado en la institución del nuevo orden. (Texto tomado de la fuente) In the mid-XIX century (1849 and 1854), the New Granada society underwent a series of
transformations that gave shape to a new political and social structure. This process, known by
historiography as the mid-century liberal reforms, has been understood from the
transformations of the productive and fiscal structure of the republic. Intellectual history allows
for this process to be read in terms of the political, center point from which the institution of
political community comes, and for which the problematic knot went through the redefinition
of the people as a bearer of sovereignty. This meant that the republic was heading to a
constituent moment in which a heterogeneous set of players declared themselves as the
sovereign people and proposed to constitute themselves.
This constituent intention was marked by the time’s accelerated growth of intellectual context
through the use of concepts such as revolution, which aided in the political change. By
understanding their own experience as a revolution, the reformists drew a line of continuity
between what happened in the middle of the century and the experience of independence,
valued as an unfulfilled promise. Ending the 1810 revolution became the main objective for
those who demanded reforms, who thought that this would end the instability threatening the
republic. The adopted formula for this purpose was the democratic Republic supported by
individual sovereignty and universal suffrage. The testing of this political option demonstrated
its precariousness in building consensus and it was impugned by part of the sovereign people
who did not feel represented in the institution of the new order.