dc.description | Respecto del objetivo de generar los conocimientos botánicos y fisiológicos del género Chloraea, se puede señalar que se recopilaron antecedentes acerca de nuevas especies y/o variedades, y que se profundizó en los aspectos que determinan la inducción y el desarrollo del proceso de floración. En este sentido, se estableció que las especies analizadas poseen un rizoma perenne, que tienen un período juvenil de cinco años como mínimo, que en estado adulto forman entre 8 y 12 hojas, que la floración se extiende desde octubre a diciembre, que la inflorescencia corresponde a una espiga que alcanza entre 80 y 120 cm de altura, y que desarrolla entre 11 y 15 flores individuales. Además se pudo determinar que el ciclo fenológico es de once meses, de los cuales cinco meses y dos semanas son de desarrollo vegetativo, tres meses y dos semanas de desarrollo del escapo floral, un mes de floración y un mes de senescencia. Junto a lo anterior, el proyecto también hizo posible establecer que la floración de estas especies tiene una duración de 49 días en promedio considerando el tiempo entre apertura del primer botón y comienzo de la senescencia, que las flores individuales o como espiga tienen una duración en florero máxima de 28 días, y que las varas son rectas y de 1 a 2 cm de grosor. También se pudo comprobar que la floración se presenta cada dos temporadas, de acuerdo a lo observado en las colecciones de especies realizadas y en el estudio en terreno. Sin embargo, este patrón de comportamiento fue variado con aplicaciones de fertilizantes al menos en un porcentaje de la población. Asimismo, se pudo determinar que sí es posible el trasplante de rizomas en época de receso y que se logra un crecimiento efectivo de plantas a macetas y a otras zonas, obteniéndose incluso la floración de algunos ejemplares trasplantados. En relación con el objetivo de evaluar y mejorar la eficiencia de los mecanismos de reproducción y el período vegetativo, se puede señalar que la reproducción por semillas en terreno fue posible cuando éstas se ubicaron cerca de plantas adultas que actuaban como plantas nodrizas de micorrizas, y que la reproducción a través de las subdivisiones de rizomas es posible. Sin embargo, la tasa de multiplicación fue muy baja, originándose solamente dos plantas a partir de una madre. En este mismo punto hay que mencionar que el proyecto también permitió distinguir diferentes especies fúngicas asociadas a los pseudorrizomas de plantas de Chloraea (se presentó una sucesión fúngica para distintos estados de desarrollo de la planta), y que fue posible aislar una gama de cepas de hongos micorrícicos y que se realizó con éxito la inoculación de plantas provenientes de cultivo in vitro y de semillas. En cuanto a la evaluación de técnicas de micropropagación apropiadas para la orquídea nativa, se puede señalar que el proyecto permitió desarrollar la técnica de formación de protocormos in vitro en agar avena (germinación asimbiótica de semillas en un plazo de 7 meses), y que se logró el establecimiento de plantas micorrizadas provenientes de cultivo in vitro y de semillas. No obstante, la micropropagación vegetativa con material de origen proveniente de diversos tejidos (meristemas, disco de hojas y rizomas) fue una técnica que no dio resultados positivos. Finalmente, se debe mencionar que el proyecto permitió desarrollar un procedimiento de postcosecha que permite a las flores e inflorescencias tener una duración mayor a 21 días luego de ser cosechadas. Como resultado de esto, fue posible establecer que las especies del género Chloraea son posibles de enviar al mercado de exportación. | |