Libros
Andrea Dalledonnne-Rosa Goglia, Cornelio Fabro, pensatore universale. Frosinone 1996
Fecha
1998Registro en:
0036-4703
Autor
Hernández, Héctor H.
Institución
Resumen
Resumen: La obra reúne intervenciones en la jornada realizada en Frosinone a un año de la
muerte del querido Padre Cornelio Fabro. La hermana Rosa Goglía, docente de filosofía
en aquella ciudad, laboriosa y entusiasta discípula, nos trasmite muchos datos de su vida
y obra. De ella leemos «Cornelio Fabro, discepolo della veritá, maestro di libertó» (pp.
11-18), «Nota biografica di Cornelio Fabro» (pp. 51-54) y «Biblografia di Cornelio Fabro
» (pp. 55-117). Otro muy conocido seguidor y amigo, Andrea Dalledonne, se ocupa
de «Cenni sul pensiero e sull'opera di p. Cornelio Fabro» (pp. 19-50). Difícilmente se
pueden encontrar dos personas más allegadas al gran sacerdote y filósofo para retratarnos
su pensamiento, su vida y muerte y su obra. Dalledone sintetiza los cuatro puntos capitales
de la filosofía fabriana: 1) Repensamiento crítico-teorético del tomismo; 2) El estudio
genetico-crítico de la esencia antropocéntrica del pensamiento moderno; 3) La interpretación
y reconocimiento de la validez y originalidad del pensamiento de Kierkegaard
en la defensa de la dignidad del hombre singular en relación al Absoluto y de la eterna
verdad del cristianismo, en oposición al pensamiento moderno «demoledor de toda trascendencia
»; 4) La crítica radical del equívoco de fondo de la actual teología progresista
que introdujo el a priori moderno en la fundación de la dogmática y de la moral (p. 19).
Es consciente de la dificultad de la empresa: son sólo bosquejos o apuntes. Una síntesis
esencial completa de nuestro autor sería, precisamente con él, un verdadero contrasentido,
toda vez que se empeñó «en la superación del racionalismo, del formalismo y por lo
tanto de cualquier sistema» (p. 49). A pesar de la elevación especulativa de su objeto, y
quizá precisamente por eso, con estricta fidelidad discipular termina con una invitación
a imitar al maestro, que «ha dedicado toda su vida a los estudios, siempre inclinado a la
investigación teorética a fin de intensificar sin reposo el amor y el servicio a la verdad.
Esta actividad debe empeñarnos a cada uno, como él dice, hasta el extremo de las fuerzas»
(p. 49).