Comportamiento en agua de mar del sistema de pinturas aplicado a soldaduras realizadas en planchas de acero imprimadas
Autor
Caprari, Juan J.
Morcillo, Manuel
Feliu, Sebastián
Resumen
El pintado de las uniones soldadas es un tema de gran importancia práctica pues no hay que olvidar que rara es la estructura de ingeniería en la que no interviene la soldadura durante las distintas fases de su construcción. Esta técnica de unión está teniendo un uso cada vez más creciente y ha sustituido completamente al tornillado, remachado, etc. Un ejemplo lo tenemos en la industria de construcción de barcos, donde una parte de los trabajos de fabricación corresponde a operaciones de soldadura. Una vez finalizado el ensamblaje de la estructura de acero, la misma se recubre con un sistema de protección anticorrosiva.
A pesar de ser el pintado de las soldaduras una situación corriente en la práctica y de la frecuencia con que el recubrimiento empieza a fallar justamente en ellas (mientras el resto de la superficie permanece en perfecto estado), se observa falta de información sobre el tema y sobre cuáles son las variables responsables de los problemas encontrados.
Se han apuntado diferentes teorías para explicar el deterioro acelerado del recubrimiento de pintura sobre el cordón de soldadura. En un principio se pensó en la acción de factores metalúrgicos propios de la zona soldada (tensiones residuales, tamaño de grano). En determinados casos se ha comprobado que, efectivamente, la existencia de inclusiones y diferencias de composición o de estructura entre la zona de fusión y áreas colindantes pueden originar importante corrosión en las uniones soldadas. Sin embargo, de acuerdo con investigaciones realizadas por la British Ship Research Association de Gran Bretaña (BSRA) la soldadura en sí no parece afectar demasiado el comportamiento de los sistemas de pintura en agua de mar. Es mucho más probable que la falla de las pinturas sea debida a las numerosas irregularidades superficiales, tanto en el cordón de soldadura como en el metal vecino al mismo. Se debe tener en cuenta que la zona de soldadura presenta singularidades que complican extra ordinariamente la correcta aplicación del revestimiento orgánico y que son potencialmente peligrosas en relación con su comportamiento. Entre ellas cabe mencionar el desnivel superficial producido por la soldadura, la presencia de salpicaduras de metal fundido y las mismas asperezas del cordón, que motivan que la pintura líquida ti en da a fluir hacia los valles, dejando los puntos más altos con un espesor de película notablemente inferior. Al mismo tiempo, la curvatura en la vecindad de la zona de unión es un lugar propicio para la acumulación de humedad y suciedad provocando así fallas en el recubrimiento .
El proceso de soldadura deja sobre la superficie metálica partículas de escoria y trazas de fundente. Según la naturaleza del electrodo utilizado estos subproductos pueden contener residuos alcalinos y sales solubles (p. ej. cloruros), a menudo altamente higroscópicos, capaces de atacar las pinturas saponificares o promover ampollamiento en la película de pintura por acción osmótica.
Además del peligro que supone la posibilidad de desprendimiento del óxido de soldadura de la superficie, arrastrando consigo Ja película de pintura, dicho óxido puede estimular la aparición de focos de corrosión al ser catódico con relación al acero, contribuyendo también de esta manera a la inestabilidad del recubrimiento protector. Por otra parte, las películas de óxido, como de cualquier otro tipo de suciedad, impiden el contacto íntimo de la pintura con el acero, condición fundamental para que el recubrimiento pueda desarrollar su capacidad protectora. Material digitalizado en Prebi-Sedici