Artículo
El estrés ocupacional un nuevo desafío para los sistemas de protección de los trabajadores
Registro en:
0326-2774
2524-9525 (online)
Autor
Vargas Gómez, Marcela
Martínez, David A.
Institución
Resumen
Resumen: Al observar lo producido por la humanidad en el campo del conocimiento
y las prácticas de salud, se advierte que todos los pueblos han
dado origen, dentro de su cultura, a un área específica de quehaceres
destinada a mitigar el sufrimiento, sea éste somático o anímico. Esta
preocupación por aliviar o evitar el dolor ha determinado que el rol
del “sanador” haya tenido a lo largo de la historia un lugar central
dentro de las sociedades. En el año 1700, bajo el título De morbis artificial diatriba,
Ramazzini escribe el primer tratado sobre los riesgos para la salud
provenientes de las actividades laborales. Afirmaba que el médico que
quisiera comprender y solucionar la enfermedad de una persona debía
observar su lugar de trabajo. Diferenciaba entre dos fuentes de
enfermedad asociadas a lo laboral: por un lado, los materiales con los
que se trabajaba y, por otro, el trabajo mismo.
Esta línea de pensamiento fue seguida por otros médicos, tales
como Benjamín McCready en Estados Unidos, quien en 1837 sostenía
que la mala salud de muchos trabajadores no se debe tanto a la
ocupación misma cuanto a las condiciones de vida y de trabajo, la
mala ventilación de los talleres, los malos alojamientos, la suciedad.